Movilidad climática y transición justa: desbloquear soluciones mediante la cooperación Sur-Sur y triangular

¿Cómo puede la Cooperación Sur-Sur y Triangular (CSSyT) ayudar a los países a abordar los crecientes desafíos de la movilidad climática, garantizando al mismo tiempo una transición justa?

Esta pregunta estuvo en el centro de la última sesión en línea de la Labour Migration Academy, celebrada el 9 de julio y organizada por el Centro Internacional de Formación de la OIT (CIF-OIT). Titulada «Movilidad climática y transición justa: una perspectiva desde el Sur Global», la sesión exploró cómo el cambio climático está transformando la movilidad laboral y qué enfoques de cooperación son necesarios para garantizar que la acción climática genere oportunidades en lugar de profundizar las desigualdades.

Moderada por Michela Albertazzi del Clúster de Migración Laboral del CIF-OIT, la discusión contó con la participación de Paul Tacon (Departamento MIGRANT de la OIT), Mette Lund (Programa de Acción Prioritaria de la OIT sobre Transición Justa), Anita Amorim y Anna Tosetto (Departamento de ALIANZAS de la OIT).

En todo el Sur Global, la movilidad se está convirtiendo tanto en un desafío como en una estrategia de adaptación. Los panelistas y participantes destacaron que la migración vinculada a los impactos climáticos no se limita a los desplazamientos posteriores a los desastres. También incluye la migración laboral proactiva, en la que las personas y las familias buscan oportunidades de empleo para diversificar sus ingresos, fortalecer su resiliencia y apoyar la adaptación de sus comunidades de origen mediante las remesas y las competencias adquiridas.

A lo largo de la discusión, los ponentes subrayaron que el trabajo decente debe permanecer en el centro de la gobernanza de la movilidad climática. La migración laboral solo puede contribuir a transiciones resilientes e inclusivas cuando es segura, regular, basada en los derechos y respaldada por una contratación justa, protección laboral y diálogo social.

Un tema central de la sesión fue la importancia de anticipar las transformaciones del mercado laboral en lugar de reaccionar ante las crisis. El marco de la OIT sobre transición justa fue presentado como un enfoque práctico para maximizar las oportunidades de empleo generadas por la transición verde, al tiempo que aborda las posibles desigualdades y garantiza que trabajadores, empleadores y gobiernos configuren conjuntamente políticas que no dejen a nadie atrás.

 

La cooperación Sur-Sur como catalizador de soluciones compartidas

La sesión destacó la contribución única de la CSSyT para responder a los desafíos de la movilidad climática. Dado que la mayoría de las migraciones tienen lugar dentro del Sur Global, los países suelen enfrentarse a realidades similares, desde la degradación ambiental y los desplazamientos relacionados con el clima hasta las transiciones del mercado laboral y la escasez de competencias.

Como señalaron las panelistas Anita Amorim y Anna Tosetto, la CSSyT desempeña un papel fundamental al apoyar a los países del Sur Global para abordar conjuntamente la movilidad inducida por el clima. En lugar de transferir soluciones prediseñadas, la CSSyT promueve el aprendizaje entre pares, el intercambio de conocimientos, el beneficio mutuo y la apropiación por parte de los países, permitiendo a los socios desarrollar enfoques adaptados a sus contextos y que reflejen realidades compartidas. A través de esta cooperación, los desafíos comunes pueden transformarse en oportunidades para la acción colectiva en materia de resiliencia climática, gobernanza de la migración laboral y transición justa.

Los ponentes presentaron varios ejemplos de iniciativas de cooperación Sur-Sur apoyadas por la OIT que han fomentado el aprendizaje colectivo sobre migración, resiliencia climática y transición justa, entre ellas los intercambios entre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) que enfrentan el aumento del nivel del mar y una creciente vulnerabilidad climática; la cooperación interregional entre la CEDEAO y la CARICOM sobre gobernanza de la migración laboral y resiliencia climática; el diálogo entre países como Türkiye y Colombia sobre gobernanza de la migración laboral; y la colaboración a través de plataformas regionales como el Diálogo de Abu Dabi, que reúne a países de origen y destino para anticipar las necesidades del mercado laboral vinculadas a la acción climática.

Estas experiencias demuestran cómo los países pueden desarrollar conjuntamente políticas sobre reconocimiento de competencias, portabilidad de la protección social, contratación justa, derechos laborales y gobernanza coordinada de la migración, al tiempo que responden a los nuevos desafíos climáticos.

 

Del diálogo a la acción

La discusión interactiva con participantes de África, Asia, los Estados Árabes y otras regiones reforzó que la movilidad climática no puede abordarse mediante políticas aisladas. Los participantes compartieron experiencias de Bangladesh, Nigeria, Filipinas y otros países, destacando desafíos que van desde los desplazamientos internos y la migración transfronteriza hasta el retorno y la reintegración, el reconocimiento de competencias y el acceso al trabajo decente.

Los ponentes coincidieron en que una mayor coherencia de las políticas, datos fiables, coordinación institucional, diálogo social y cooperación regional son esenciales para garantizar que la movilidad climática se convierta en un camino hacia la resiliencia en lugar de aumentar la vulnerabilidad.

La discusión concluyó con un mensaje claro: la movilidad climática requiere respuestas coordinadas que conecten la gobernanza de la migración, la acción climática y el trabajo decente. A medida que los impactos climáticos continúan transformando los mercados laborales y los patrones migratorios en todo el Sur Global, la CSSyT ofrece un mecanismo valioso para que los países intercambien conocimientos, fortalezcan sus instituciones y desarrollen soluciones basadas en los derechos y adaptadas a sus realidades.

Al fomentar la cooperación y el aprendizaje colectivo, la CSSyT puede contribuir a garantizar que la movilidad climática impulse la resiliencia, las oportunidades y una transición justa que no deje a nadie atrás.